Síndrome del ojo seco: causas, síntomas y remedios

Síndrome del ojo seco: causas, síntomas y remedios

¿Sientes con frecuencia ardor o picazón en los ojos, como si tuvieras arena después de pasar horas frente al computador? Podrías estar experimentando el síndrome del ojo seco, una afección muy común en la cual la superficie ocular no está suficientemente lubricada. Esta falta de lágrimas de calidad provoca molestias: en entornos como la oficina con aire acondicionado, al viajar en avión o tras mirar la pantalla por mucho tiempo, es típico sentir los ojos resecos o rojos. En Colombia, con nuestro clima variable y largas jornadas laborales, muchos se identificarán con estos síntomas. En este artículo te explicaremos por qué ocurre el ojo seco, cómo reconocer sus señales y qué remedios y hábitos pueden ayudarte a aliviarlo.

¿Por qué se resecan los ojos?

Nuestros ojos están recubiertos por una película lagrimal que los mantiene húmedos y lisos. Cuando esa capa falla, aparece el ojo seco. Las causas pueden ser diversas:

·      Producción insuficiente de lágrimas: con la edad (más de 50 años) la cantidad de lágrimas disminuye. Enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren, el lupus o la artritis reumatoide pueden afectar las glándulas lagrimales. Ciertos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos, etc.) también reducen la secreción lagrimal.

·      Exceso de evaporación: si las lágrimas se evaporan rápido, los ojos quedan secos. Esto sucede, por ejemplo, por parpadear menos de lo normal, algo común cuando estamos concentrados leyendo o usando la computadora. El viento, el humo del cigarrillo o el aire muy seco (ventiladores, aires acondicionados, calefacción) agravan la evaporación. También ciertas condiciones como la blefaritis (inflamación en párpados) obstruyen las glándulas de Meibomio que producen la capa lipídica de la lágrima.

·      Factores hormonales y ambientales: las mujeres en menopausia suelen sufrir más ojo seco por cambios hormonales. Vivir en ciudades con contaminación, pasar horas en habitaciones con aire acondicionado o calefacción, o exponerse mucho tiempo a pantallas son factores cotidianos que influyen.

En resumen, el ojo seco aparece cuando hay un desequilibrio en la lágrima: ya sea porque no se producen suficientes lágrimas o porque se evaporan demasiado rápido.

Síntomas: ¿cómo saber si tengo ojo seco?

El síndrome de ojo seco puede manifestarse con síntomas en ambos ojos. Los más frecuentes son:

·      Sensación de ardor, escozor o picazón constante.

·      Ojos rojos e irritados, a veces con secreción mucosa viscosa.

·      Visión borrosa intermitente, especialmente tras esfuerzos visuales prolongados.

·      Cansancio ocular y dificultad para concentrarse al leer.

·      Lagrimeo excesivo paradójico: el ojo seco puede reflejarse en lagrimeo reflejo (el cuerpo trata de compensar la irritación).

·      Molestia al usar lentes de contacto (se toleran peor cuando el ojo está reseco).

·      Sensibilidad a la luz (fotofobia) y dificultad para conducir de noche debido a reflejos.

Estos signos suelen empeorar en entornos secos o con viento. Por ejemplo, es típico sentir más sequedad ocular tras horas en una cabina de avión, en una oficina con aire acondicionado o después de largas jornadas frente a la pantalla. Si notas varios de estos síntomas de forma persistente, es importante acudir al oftalmólogo.

Procedimientos de diagnóstico

Examen ocular completo y evaluación clínica

El diagnóstico del ojo seco implica un examen ocular exhaustivo. Médicos oftalmólogos realizan una revisión detallada de la salud ocular, incluyendo la evaluación clínica de los síntomas presentados por el paciente.

Test de Schirmer y pruebas de producción lagrimal

Este test evalúa la cantidad de lágrimas que produce el ojo mediante la colocación de una tira de papel en el párpado inferior. Los resultados ayudan a determinar la severidad de la afección.

Evaluación del tiempo de ruptura de la película lagrimal

Esta evaluación mide la estabilidad de la lágrima, observando cuanto tiempo tarda en aparecer una zona seca después de aplicar un tinte especial a los ojos.

Diagnóstico de disfunción de glándulas de Meibomio

Se examinan las glándulas de Meibomio mediante palpación para detectar obstrucciones o inflaciones que puedan afectar la calidad de la película lagrimal y contribuir a la sequedad ocular.

 

Remedios y cuidados para aliviar el ojo seco

La buena noticia es que existen tratamientos y hábitos que pueden mejorar mucho la comodidad del ojo seco. Aquí te presentamos estrategias efectivas:

·      Lágrimas artificiales: Son gotas lubricantes que sustituyen o complementan a las lágrimas naturales. Se consiguen sin receta y hay de muchos tipos. Se recomienda usarlas varias veces al día para mantener el ojo húmedo. Si necesitas aplicarlas más de 4 veces al día, es preferible elegir presentaciones sin conservantes para evitar irritación. Evita las gotas anti-rojo con vasoconstrictores, pues no hidratan y pueden empeorar la sequedad a largo plazo.

·      Parpadear frecuentemente: Cuando hacemos actividades como trabajar en el computador o ver el celular, tendemos a parpadear mucho menos de lo normal, lo que seca la superficie ocular. Haz un esfuerzo consciente por parpadear, especialmente si notas la vista cansada. Un buen truco es aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, descansar la mirada 20 segundos en algo a 20 pies (6 metros) de distancia. Esto relaja los ojos y te hace parpadear.

·      Ambiente adecuado: Si trabajas en espacios climatizados, usa un humidificador para mantener cierta humedad ambiental. Evita que el aire de ventiladores o del aire acondicionado te dé directamente a la cara. En días muy ventosos o lugares con polvo, usar lentes (de fórmula o gafas de sol envolventes) protege tus ojos de la irritación.

·      Higiene de párpados: Muchas veces el ojo seco se asocia a blefaritis (inflamación del borde de párpados). Limpia suavemente tus párpados diariamente con toallitas específicas o con un hisopo humedecido en agua tibia con un limpiador suave (por ejemplo, champú de bebé diluido). Esto destapa las glándulas de Meibomio para que secreten mejor la capa lipídica de la lágrima.

·      Descansos visuales y ergonomía: Además de los descansos cada 20 minutos, ajusta tu estación de trabajo. La pantalla del computador debe estar algo por debajo del nivel de los ojos para que tus párpados cubran más superficie ocular y reduzcan la evaporación. Procura una iluminación adecuada (no muy intensa ni con reflejos en la pantalla).

·      Gafas con filtro azul o antirreflejante: Si trabajas con pantallas, usar lentes con filtro de luz azul o al menos tratamiento antirreflejo puede reducir la fatiga visual. No es que la luz azul cause ojo seco directamente, pero disminuye el deslumbramiento y mejora la comodidad, fomentando que no hagas tanto esfuerzo (y así parpadeas más naturalmente).

·      Nutrición e hidratación: Beber suficiente agua durante el día es importante para mantener una buena producción lagrimal. Además, ciertos suplementos o alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (como pescado azul, linaza) podrían ayudar en algunos casos de ojo seco crónico, ya que mejoran la composición de la lágrima. Consulta a tu médico antes de tomar suplementos como omega-3 o vitamina A en dosis altas, pero considera llevar una dieta balanceada que incluya estos nutrientes.

Preguntas frecuentes sobre el cuidado y tratamiento del ojo seco

La siguiente sección aborda inquietudes comunes relacionadas con el cuidado y tratamiento del ojo seco, ofreciendo respuestas que pueden ayudar a entender mejor esta afección.

¿Qué hacer si uso lentes de contacto y sufro de sequedad ocular?

Para quienes utilizan lentes de contacto, es fundamental mantener una buena higiene y considerar el uso de lágrimas artificiales. Además, optar por lentes diseñados específicamente para ojos secos puede ser útil. Si la sequedad es severa, puede ser necesario reducir el tiempo con las lentes o buscar alternativas como gafas.

¿Cuáles son los mejores remedios caseros para aliviar la sequedad ocular?

Algunos remedios caseros efectivos incluyen:

  • Uso de compresas tibias sobre los ojos para relajar los párpados y estimular las glándulas.
  • Incrementar la ingesta de agua para asegurar una buena hidratación general.
  • Incluir en la dieta alimentos ricos en omega-3, como pescados y nueces, que ayudan a mejorar la producción de lágrimas.

¿Cómo influyen los cambios hormonales en la producción de lágrimas?

Las fluctuaciones hormonales, especialmente durante la menopausia, pueden afectar la producción de lágrimas. La reducción de ciertas hormonas provoca cambios en las glándulas lagrimales, lo que puede llevar a una disminución en la cantidad y calidad de las lágrimas producidas.

¿Existen riesgos si no se trata el síndrome del ojo seco a tiempo?

Ignorar el síndrome del ojo seco puede resultar en complicaciones como infecciones o daño en la superficie ocular. A largo plazo, esto podría afectar la visión y, en casos severos, llevar a condiciones más graves que requieran intervenciones médicas avanzadas.

 

Cuándo acudir al médico

Si a pesar de estos cuidados presentas síntomas persistentes de ojo seco (ardor constante, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento prolongado, visión borrosa que no mejora) debes consultar al oftalmólogo. También si notas dolor, secreción amarillenta o disminución marcada de la visión, ya que podría ser otro problema. El especialista evaluará la superficie ocular, la cantidad y calidad de tus lágrimas, e indicará el tratamiento adecuado.

En casos moderados a severos, además de lágrimas artificiales puede recetar colirios antiinflamatorios (como ciclosporina o lifitegrast) que reducen la inflamación de las glándulas lagrimales para que produzcan más lágrima. También existen procedimientos como la obturación de puntos lagrimales (se colocan tapones diminutos en los conductos de drenaje para que las lágrimas naturales permanezcan más tiempo en el ojo). Estos tratamientos los determinará tu oftalmólogo según la causa específica de tu ojo seco.

El síndrome del ojo seco es incómodo, pero con las medidas adecuadas se puede controlar y mejorar enormemente la calidad de vida. Mantén tus ojos lubricados con lágrimas artificiales, parpadea con frecuencia, ajusta tu entorno (humedad, menos aire directo) y descansa la vista regularmente. Recuerda que es una condición crónica en muchos casos, por lo que estos hábitos deberán incorporarse de forma permanente. Si cuidas tus ojos y sigues las recomendaciones, podrás aliviar los síntomas y proteger tu visión. Y ante cualquier molestia persistente, no dudes en buscar la orientación de un profesional para prevenir complicaciones y mantener tus ojos sanos y cómodos.

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